¿Qué es la otoplastia?

Las orejas prominentes u orejas de soplillo, las orejas contraídas y las orejas en copa pueden corregirse con una cirugía llamada otoplastia, la cual permite reducir el tamaño de la oreja y colocarla en una posición más cercana a la cabeza. También pueden mejorarse quirúrgicamente los lóbulos alargados y los lóbulos rasgados.

Además, el cirujano también es capaz de crear una nueva oreja cuando se nace sin ella (microtia) o cuando se pierde por un traumatismo. El motivo más frecuente de consulta son las orejas prominentes, debido a que su separación exagerada de la cabeza puede ser mal tolerada y originar complejos y alteraciones psíquicas en grado variable.

La inaceptación de la propia imagen llega, incluso, a la negación de dicha parte del cuerpo, ocasionando trastornos en la esfera de las relaciones sociopersonales Existen dos tipos de deformaciones diferentes en las orejas, y puede padecerse solo una de las dos o ambas juntas:

  • Por un lado, encontramos la separación de la concha de la oreja de la mastoides.
  • Por otro lado, está la ausencia o la formación defectuosa del antihelix, que es el relieve curvo de la cara externa del pabellón auricular.

Técnicas de otoplastia

La técnica empleada en una cirugía de corrección de orejas dependerá del problema concreto, pero para realizar una otoplastia generalmente se realiza una pequeña incisión en la parte posterior de la oreja, por lo que la cicatriz queda muy disimulada al situarse en una zona poco visible. Aun así, existen otras técnicas con muy buenos resultados con incisiones en la parte delantera de la oreja. En cualquier caso, la incisión siempre se diseñará para que la cicatriz resultante sea lo menos visible posible

La intervención

El proceso de la cirugía depende de la malformación que se sufra. En general, la intervención consiste en realizar una sutura de la concha a la mastoides y la recreación del antihelix con suturas escondidas para mantener la nueva forma. Esto último significa que la cicatriz queda situada en la parte de atrás de la oreja, por lo que no se puede ver. En ocasiones, puede ser necesario extirpar una parte del cartílago para obtener una oreja más natural. Por último, se extirpa una cuña de piel de la parte posterior de la oreja.

La mayoría de las veces, aunque solo una oreja parezca anormal, se intervienen las dos para conseguir una mejor simetría. Al terminar la cirugía, se coloca un vendaje que modele las orejas para que curen en posición correcta que se retira tras una semana y después se quitan los puntos. Entonces se coloca una cinta elástica durante dos semanas para evitar que se plieguen las orejas hacia delante mientras se duerme. La otoplastia suele durar unos entre una y dos horas, pero este tiempo varía según cada paciente.

Hay casos en los que la intervención puede durar de dos a tres horas. Esta intervención se realiza en el quirófano de una clínica u hospital y dependiendo del tipo de anestesia, el procedimiento se realiza en régimen ambulatorio o se permanece una noche en el hospital. Normalmente no es necesario el ingreso hospitalario. Dependiendo de la edad del paciente a tratar, la intervención se puede realizar bajo anestesia general o local.

Si el niño es pequeño, el cirujano plástico le recomendará realizar la intervención bajo anestesia general. Para niños mayores y adultos, se empleará anestesia local asociada o no a sedación, de manera que esté despierto durante la cirugía, pero relajado. El resultado de la operación es permanente y muy natural. Rara vez es necesario un retoque y las complicaciones, ya sean cutáneas o del cartílago, son excepcionales. A partir de los tres meses se pueden apreciar los resultados definitivos del proceso. 

Postoperatorio

La otoplastia permite una reincorporación en la vida diaria y una recuperación de forma rápida y no deja señales de la intervención, aunque precisa de revisiones durante los meses siguientes, para controlar su evolución. La mayoría de los adultos vuelven al trabajo a los cinco días de la cirugía y los niños vuelven al colegio una semana después, siempre y cuando tengan cuidado con las actividades físicas.

La mayoría de los pacientes se encuentran bien a las pocas horas de la intervención, pero algunos cirujanos recomiendan permanecer una noche en la clínica hasta que desaparezcan los efectos de la anestesia si esta ha sido general. Al terminar la cirugía, se coloca un vendaje alrededor de la cabeza del paciente que se cambia a los pocos días por uno más ligero, parecido a una cinta de pelo. Los puntos internos también se retiran a los pocos días, pero los extremos se retiran tras una semana.

Durante el primer mes debe evitarse cualquier actividad en la que puedan doblarse las orejas y es fundamental seguir las instrucciones del cirujano respecto a la ingesta de medicamentos y al uso del vendaje, sobre todo por la noche. En el postoperatorio inmediato es normal que aparezcan sensación de escozor o calentura en las orejas. Son molestias fácilmente controlables con analgésicos habituales.

En los siguientes días a la operación la zona se puede inflamar y, para acortar el postoperatorio y favorecer la recuperación del paciente, durante la primera semana se pueden realizar drenajes para ayudar a la eliminación del cúmulo de líquidos. A las dos semanas se puede sufrir algunas alteraciones temporales como lagrimeo excesivo, hipersensibilidad o cambios en la agudeza visual.

Riesgos, efectos secundarios y contraindicaciones

Uno de los mayores riesgos de esta intervención es la infección. Por ello, se prohíbe la piscina, el submarinismo y los deportes de contacto de uno a dos meses. Cuando la otoplastia es realizada por un cirujano plástico cualificado las complicaciones son infrecuentes y de poca importancia.

Sin embargo, como en cualquier otra intervención, existen riesgos propios de una cirugía y complicaciones propias de este procedimiento. Un pequeño porcentaje de pacientes pueden desarrollar un hematoma, que se disuelva espontáneamente o que precise drenaje. Ocasionalmente, puede producirse una infección del cartílago que aumente el tejido cicatrizal de la oreja que se trata con la administración de antibióticos.

La otoplastia está contraindicada para pacientes con infecciones activas, problemas de cicatrización o circulación, pacientes con alteraciones psicológicas y mujeres embarazadas.

¿Quién es el candidato ideal para someterse a una otoplastia?

Esta cirugía se solicita con frecuencia por adolescentes y niños a partir de los cuatro años, ya que conviene realizar la intervención cuanto antes para evitar que se desarrolle un trastorno psicológico y social en la edad escolar. Es recomendable que los padres observen el comportamiento del niño en cuanto a sus orejas prominentes, ya que no se debe insistir en la cirugía hasta que el niño así lo desee.

Aquellos niños que se encuentran a disgusto con sus orejas y quieren operarse, cooperan más durante la intervención y están más contentos con el resultado. Muchos pacientes, niños o adultos, pueden estar inseguros acerca del resultado de la otoplastia. Hay que tener en cuenta que se pretende conseguir una mejoría, no la perfección absoluta. No se debe esperar una simetría exacta, que incluso quedaría poco natural. Si se comenta con el cirujano plástico, tanto el procedimiento, como sus expectativas y opciones, los resultados serán muy satisfactorios.

Precio

El precio de esta intervención varía según el problema o la malformación del paciente y la técnica que el cirujano va a emplear, pero oscila entre los 1.500 y los 2.000 euros. No obstante, lo más adecuado es concertar una primera cita con el doctor Fonseca para que este pueda dar un presupuesto ajustado al paciente.

Resumen
Dossier Otoplastia - Operacion de Orejas
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Dossier Otoplastia - Operacion de Orejas
Descripción
En este dossier encontrarás toda la información que necesitas saber sobre la otoplastia u operacion de orejas de la mano del Doctor Fonseca.
Autor
Nombre del editor
Clínica Dr. Raúl Fonseca
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